En los proyectos de construcción donde se utilicen subcontratistas, el contrato deberá establecer las responsabilidades, deberes y medidas de seguridad que se esperan de la fuerza de trabajo del subcontratista
Ya estamos en la recta final del curso académico y los alumnos de los Programas de Cualificación Profesional Inicial realizan el módulo de Prácticas Formativas en Centros de Trabajo (PFCT). Han accedido a él todos aquellos alumnos que a finales del mes de abril habían superado con éxito todos los módulos obligatorios del Programa.
Como Tutor de este módulo de PFCT en el centro, me ha correspondido encargarme de ubicar en empresas del sector a los alumnos del Programa de Fontanería y Climatización.
A pesar de contar con una amplia bolsa de empresas, las cuales llevan muchas de ellas colaborando con Decroly años y años, la crisis económica tan grave que estamos padeciendo ha dificultado esta labor de búsqueda hasta el punto de que ha resultado compleja y tan larga que llegaron casi a agotarse todos los plazos.
Esta inseguridad económica es patente y se siente en todos los sectores, pero en el de la construcción, que en los últimos años ha dado trabajo a tantas y tantas familias de una manera directa o indirecta, hoy parece más evidente: este sector está sufriendo un verdadero caos y todas las empresas del gremio, así como otras tantas que dependen del trabajo de las primeras, se resienten.
Aun habiendo superado la primera fase - la de encontrar empresas donde colocar a estos alumnos- nos estamos encontrando año tras año con el problema relativo a la seguridad de los trabajadores que se les plantea a las mismas cada vez que han de acceder a las obras de construcción de nueva planta o han de realizar reformas de un determinado volumen de obra.
No en vano, todos sabemos que los alumnos candidatos a acceder al módulo de PFCT, salvo excepciones, están entre los 16 y 18 años, es decir, son
menores de edad y en algunos casos, tienen 15 años. A estos últimos, los más jóvenes, desde hace aproximadamente un año, la Consejería de Educación de esta Comunidad les permite realizar el mencionado módulo pese a su temprana edad.
En el sector de la construcción y desde hace un tiempo, se está implantando la obligatoriedad de tener la Tarjeta Profesional de la Construcción, que hasta ahora expedía la Fundación Laboral de la Construcción. Este documento acredita que su propietario ha adquirido una determinada formación en materia de prevención de riesgos laborales y seguridad en las obras.
En este sentido, algunas empresas de Fontanería y afines me han puesto este freno, pues a pesar de querer seguir colaborando con nosotros, ahora su trabajo se desarrolla en obras en las que exigen a todo aquel que quiera entrar -no sólo al titular, sino a todos sus trabajadores- estar en posesión de la dichosa tarjeta.
Algunas empresas, quizá por desconocimiento o por falta de asesoramiento, me han pedido información al respecto. Ciertas constructoras, unas porque no saben y otras por inercia, siguen exigiendo a todo profesional propio y subcontratado la presentación del documento mencionado. Lo cierto es que el Tribunal Superior de Justicia ha fallado en contra de la obligatoriedad de presentarlo para entrar en las obras, si bien permite que se vaya implantando su uso de una forma progresiva.
En el caso que nos ocupa, la PFCT de estos chicos, el problema se acrecienta por la edad.



