Lo cierto es que hoy en día el tema de conversación en todos los gimnasios, bares, parques, etc. es la crisis galopante que estamos sufriendo y cuándo se pondrá fin a ella. La verdad es que es una situación muy preocupante porque lo único que está sucediendo es una destrucción de empleo continua, y no se genera nada ni hay visos de que vaya a ocurrir
Lo que está claro es que esta crisis ha tocado al sistema financiero y eso sí que parece grave. No hace mucho le pregunté a mi querida madre -que ya por edad ha vivido varias crisis- si ella sufrió una tan dura o grave como la de ahora, y su respuesta fue: “Nunca ha habido tanta gente en paro y una situación tan incierta”. La verdad es que esta respuesta es muy inquietante porque indica que esto no se había repetido antes ya que no sólo ha resultado ser la crisis del ladrillo – como pensábamos en un principio- sino que también ha repercutido en lo más delicado, que es el sector financiero.
Ya llevamos años con lo de la crisis y parece que esto va para largo, puesto que -como he indicado- ha tocado al sistema financiero de todos los países de la zona euro. Lo que sucede es que, a mi modo de ver, hay algunos que no quieren dar su brazo a torcer o perder su poder en Europa, auspiciados por encontrarse en una situación ventajosa sobre los demás, pero no se dan cuenta de que Europa es un conjunto y que hoy estoy bien, pero mañana puedo estar yo malito.
De todos modos yo -y creo que la mayoría de los españoles- teníamos la esperanza de ver un poco de mejora con el nuevo Gobierno y sin embargo, vemos que esto va a peor porque no se está cumpliendo para nada lo prometido en su campaña electoral. Por ejemplo, esta misma semana se anunciaba la subida de un 6% de la luz, la subida de gasolina, etc. y lo peor es que estas subidas siempre van dirigidas a los que a la hora de la verdad más estamos sufriendo esta crisis.
Otra cosa que no comprendo es cómo un tal Sarkozy ha sido capaz de imponer o gravar con impuestos a “las grandes fortunas” de Francia y aquí todavía seguimos haciendo pagar a los más débiles. En definitiva, si tanta deuda tenemos, que arrimen el hombro todos y no que siempre sean los mismos.
Pero lo más preocupante de todo es que no se atisba un plan para reactivar la economía y el tiempo corre muy rápido, en la misma medida que aumenta el paro. Parece que la única estrategia es seguir haciendo recortes, pero con eso no se va a lograr salir de esta dichosa crisis. Ciertamente no es tarea fácil, pero… ¿por qué no dejamos de ahogar tanto y seguimos un poco el ejemplo de otros países como Inglaterra o Islandia? En Inglaterra se ha determinado que ellos van a ir reduciendo su déficit paulatinamente y no se van a ahogar. En Islandia, por ejemplo, ya dijeron: “Basta de dar dinero a los bancos” y la verdad es que no les ha salido mal la jugada. También me parece correcto que se juzgue a los administradores del dinero público, como sucede en Islandia, porque su cometido es ser buenos gestores y no lo que han resultado ser en este país; de esta manera se les van a quitar las ganas a más de uno de ser alcaldes, consejeros, etc.



